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La promiscuidad amorosa

23 March, 2015 at 13:25/ por
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Dentro de las propuestas que van surgiendo como alternativas al modelo que se desmorona del amor idealizado (eterno, exclusivo, etc), el otro día me encontré otra (bueno, Victoria lo encontró): El amor informal (“casual love”), la promiscuidad amorosa, el amor casual, o lo que es lo mismo: implicar cosas distintas con el “te quiero” que cotizaba tan alto en el amor idealizado. No es extraño que fuese tan importante ese intercambio de te-quiero-s, si eso significaba un firmar un contrato eterno y exclusivo. Pero quizá ayude ser conscientes de que ha dejado de significar eso y usarlo más tranquilamente. Una alternativa más entre tantas opciones. Afortunadamente, en el ambiente sureuropeo ya se usa “te quiero” con mucha tranquilidad, enseguida, sin tanto miedo a la frase como en la cultura anglosajona… El problema está cuando se dice fácilmente pretendiendo que se entienda como una promesa eterna y exclusiva cuando no lo es. De nuevo, la sinceridad es lo que cuenta.

 

 

https://www.flickr.com/photos/diskant/16166829750

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“Amor Informal” (traducción de la entrada “Casual Love” de Carsie Blanton).

Poneos vuestros chalecos antibalas. Es momento de hablar honestamente de otro asunto incómodo: amor. Usamos la palabra “amor” para un montón de cosas. En este post me referiré al amor romántico, el que incluye atracción sexual, alias “enamorarse”.

 Amor: La verdad

La verdad sobre el amor es: Sucede. Mucho. Sucede cuando debe (como cuando estás en una relación a largo plazo con alguien estupendo) y cuando no debe (cuando conoces a alguien en una fiesta, tienes una charla extrañamente genial y acabas liándote en los baños). Al amor no le preocupa qué es apropiado y qué no.

Tenemos una mitología en torno al amor que dice que es un sentimiento escaso, reservado sólo para unas pocas personas en nuestra vida. Dice que el amor necesita un tiempo para desarrollarse y que lo que sientes al comienzo de una relación no es amor, sino otra cosa (“obsesión”, “un cuelgue”, o mi favorito “trasroscarse”* —”twitterpated”, como en Bambi—). Ese mito también cuenta que el amor es normalmente constante y fiable, y que enamorarse es un HECHO CRUCIAL EN LA VIDA, con el que HAY QUE HACER ALGO!

En resumen, el argumento de todas las comedias románticas: Si te enamoras de alguien, lo mejor que puedes hacer es ir a por esa persona, —incluso si ya está casada y no le gustas tanto, incluso si eres su hermana adoptiva, si te vas a ir hoy por la mañana a vivir seis años a Mongolia— porque probablemente la amarás toda la vida y puede que no vuelvas a amar a nadie más. Sentimos tanto amor hacia esa idea que tendemos a redondear algunos sentimientos como amor (cuando encontraste por primera vez a alguien con quien te casaste después) y otras cosas que no lo eran (como tu aventura de fin de semana con un bailaor español). La cosa es que esas experiencias producen una sensación muy similar desde dentro.

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https://www.flickr.com/photos/diskant/16166829750

Ese viejo sentimiento.

El amor es un sentimiento. Excitante, chispeante y alborotado. Lo noto en las tripas, en el pecho, en la cara. Al sentimiento le acompañan una serie de pensamientos entusiastas como “Esta persona es la persona más maravillosa del mundo”, “me pregunto cómo puedo hacer que se sienta bien” y/o “Quiero subirme encima de esa persona, poner mi cara junto a la suya y aplastar su cuerpo contra el mío”.

Me he sentido así, en varios grados, hacia, probablemente, unas cien personas. La verdad, eso es mentira; son muchas más. Cuando era una adolescente lo sentí hacia aproximadamente tres personas al día. Últimamente ese torrente ha disminuido a una vez al mes o cada dos o tres. Sé que soy fan del amor, no creo que esa sea la media habitual. ¡Y estoy casada!

Y hablando de estar casada, sí, experimento esta sensación hacia mi marido. La sensación es diferente ahora que cuando nos conocimos: Más suave, más tierna, más cómoda y menos urgente. Pero el amor que tengo por mi marido está acompañado por un conjunto de otros sentimientos e ideas que son mucho más escasas que el amor, en mi experiencia. Entre ellas, un entendimiento profundo mutuo y admiración mutua de nuestras personalidades, valores y rarezas (él, por ejemplo, encuentra adorable que sea tan fan del amor); años de experiencias compartidas, de conversaciones sobre el futuro que buscamos; y un montón de gustos similares (por ejemplo, Nueva Orleans, el humor, los perros, el chocolate negro, Ray Charles, The Daily Show, la frecuencia preferida para limpiar la casa /viajar/tener sexo).

Pero debajo de todo eso está el mismo sentimiento: El amor.

En lugar de ignorarlo, o negarlo, o llamarlo algo diferente en cada situación, yo quiero llamarlo como quiero: Estar enamorada. Estoy enamorada de mi marido, de varias de mis amistades, la mayoría de músicxs que me emocionan (incluyendo algunos muertos, como Chet Baker, que estaría de acuerdo) y un puñado de personas a quienes apenas conozco pero con quienes tengo buenas sesiones conversando/bailando/liándonos. Me enamoro todo el tiempo.

Y de verdad, no es algo tan importante. La verdad es que es divertido, una vez te acostumbras.

 

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https://www.flickr.com/photos/clogsilk/5405625300

 

Te quiero. NTI. (No tan importante)
(originalmente, “I love NBD”, es decir, No Big Deal)

La juventud hoy día está teniendo una revolución sexual, del sexo casual, informal. “La cultura del ligue” (hookup culture) es algo parecido al “amor libre”, pero con más condones y menos alucinógenos. ¡Y me encanta! Por si no te has enterado, me gusta el sexo casual. En mi propia experiencia veo que según el sexo informal se hace más aceptable (para hombres y también mujeres), reduce la vergüenza y ansiedad asociada con tener sexo que la gente tiene de todos modos (y que tienen desde el origen de los tiempos y seguirán teniendo). Me encanta que la juventud esté comenzando a sentir que tienen la opción de explorar el sexo de manera segura y consensuada fuera de los límites de las relaciones a largo plazo.

Pero ¿por qué no tenemos la opción de explorar el amor, con o sin el compromiso? Si podemos aceptar que nuestros cuerpos no son peligrosos de por sí ¿por qué no podemos hacer lo mismo con nuestros corazones?.

Sugiero que copiemos eso del sexo casual. Quitemos algo del peso sobre los hombros del amor, y permitamos que sea lo que es: Un sentimiento dulce, efímero, excitante que podemos experimentar y compartir.

Imagina que le pudieses decir a amantes ocasionales, “Te quiero. No es algo serio. No significa que sea Mi Gran Amor, o incluso uno de ellos. No significa que tienes que quererme tú también. No significa que tenemos que salir, o casarnos, ni siquiera darnos mimos. No significa que tengamos que separarnos dramáticamente en un frenesí de lágrimas y platos rotos. No significa que te querré hasta que me muera, o que vaya a quererte el año que viene, o mañana”.

Más tarde, quizá en el almuerzo, podrías tratar el tema de si hay que hacer algo sobre ese tema. Todo lo anterior —ser pareja, casarse, darse mimos, etc—  son opciones, y hay una cantidad infinita de otras opciones (como jugar a videojuegos, dar la vuelta al mundo en barco, el suicidio doble simultáneo). Son todas cosas que puede elegir hacer o no, como dos personas adultas. La distinción importante es que ninguna se deriva automáticamente de decir la palabra “amor”.

 
https://www.flickr.com/photos/caroslines/785959519

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La razón para hacerlo
Tiene ventajas separar el sentimiento incontrolado, de mariposas-en-el-estómago, impredecible del “amor” de otras decisiones idealmente racionales, tomadas con la cabeza fría y los acuerdos de “compromiso”. Para empezar: El amor no es una razón suficiente para comprometerse con alguien (créeme, lo he intentado). Necesitas algunos ingredientes más: Que sea mutuo, compatibilidad y disponibilidad, para empezar.
 
La gran ventaja para quien se enamora es que enamorarse dará mucho menos miedo, se verá menos arriesgado y no afectará tanto mentalmente. Mientras el amor se reserve teóricamente para las personas con quien quieres salir y posiblemente casarte, enamorarse será algo complicado y dramático. Si interpretamos estos sentimientos y pensamientos como un suceso épico, que cambiará tu vida, no tendremos otra alternativa que tener una unión muy muy cercana con las personas a quien amemos. Pondremos muchas expectativas en ellas (“¡Quiéreme tu también!¡Quiéreme sólo a mí!¡Quiéreme para siempre!) y sentiremos que nos han herido, y resentimiento, cuando no sea mutuo. Seguiremos a esas personas como patitos, y no nos separaremos en las duras ni las maduras, ni el cielo ni el infierno, atravesando el maltrato, el abandono, las mentiras, las peleas, la frustración y la destrucción mutua asegurada, nos traiga o no algún tipo de disfrute.

La gran ventaja para la persona de quien te enamoras es que sentirse amada lo sentirá menos como un ataque y más como un regalo. Se habla poco de lo super incómodo que es que alguien te quiera sientiendo qu eno es mutuo (ver mi canción Please). Tan incómodo que, de hecho, muchas personas preferimos actuar como alguien sin corazón, como gilipollas insensibles que estar en la misma habitación con la persona que nos ama. Nos produce pánico, nos distanciamos, negamos cualquier interés o preocupación por esa persona, dejamos de responder a sus mensajes. Pero no es aversión al amor, o a quien nos quiere; es el apego y las expectativas lanzadas en nuestras dirección con semejante intensidad. Si el amor es informal, nos lo podemos tomar como un cumplido, decir ¡gracias! y sentir algo de felicidad. También podríamos sentir algo de compasión por quien nos ama (quien, después de todo, tiene su estómago lleno de mariposas y no puede comer o dormir demasiado bien), lo que nos podría permitir tomar decisiones mejores y más cariñosas sobre cómo respondemos.

https://www.flickr.com/photos/duncanjohnston/5079328992

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Si el amor fuese informal no chocaría tan pronto con nuestro sentido de identidad o con nuestros planes para el futuro. No se sentiría como algo tan personal. Si no es mutuo ¿cuál es el problema?. Si no se convierte en una relación ¿pasa algo?. Tengo deseos y sentimientos que quedan insatisfechos todo el tiempo. A veces (bueno, muchas veces) por la noche, quiero un helado de Chef’s Perfect Chocolate, pero la heladería Creole Creamery cierra a las 10 de la noche. ¿Me vuelvo loca?¿Llamo a la heladería y dejo un montón de mensajes desesperados?¿Me acurruco y me lamento que sin Chef’s Perfect Chocolate soy una persona destrozada que no se merece helado?. No. Me enfrente con el problema. Admito mis sentimientos, me quejo un poco si me hace falta y me apaño. Como una adulta.

Y esta es mi parte favorita: Si el amor fuese algo casual —no algo escaso, dramático, potencialmente doloroso sino algo común, sencillo y que se disfrutase mutuamente— todo el mundo tendríamos y compartiríamos más amor.

Suena fantástico, ¿verdad?”

https://www.flickr.com/photos/grrrl/12347408535

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*Twitterpated es una de esas palabras intraducibles. La palabra se utiliza en Bambi, y al traducirse al español se tradujo como “trasroscados”. En ambos casos como una palabra inventada para referirse a “enamorarse” o “amor a primera vista”.
El final era “Sounds lovely, right?”, pero de nuevo, cualquier traducción de lovely no seguía siendo un juego de palabras con el amor.
“Casual love”, literalmente, sería “Amor informal” o de manera más anglófila “Amor casual”. Pero al compararlo, al hacer un paralelo con el “sexo casual”, creo que no es tan alejado llamarlo “promiscuidad amorosa”. Por eso el título.
 
Texto original: “Casual Love”, del blog de la música Carsie Blanton. Música de jazz, cantante, tiene sus discos en Basecamp, donde se puede escuchar y como otra via de ingresos recurre a Patreon. Música más downtempo como Back Bone o más jazz como Laziest gal in town. No sólo escribió el post “Casual Love” sino que tiene más sobre el tema, como su recomendación para hacernos vulnerables y tener más práctica saliendo con el corazón partido, habla sobre las mujeres a las que les gusta el sexo y muchos otros en su blog. Y esta es su web, ahí reune todo: CarsieBlanton.com

3 Comments to “La promiscuidad amorosa”

  1. bienve says:

    Como he dicho muchas veces, sigo tus traducciones magníficas. Me encantan.
    Pero esta criatura, no me ha gustado, sea quien sea.

  2. Jam says:

    Seria bonito encontrar una forma en que nadie sufriera por (des)amor.

  3. cris says:

    Oye, pues a mí me ha gustado mucho.
    Comparto (y vivo) la visión de la autora y me ha gustado ponerle la etiqueta de amor informal

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