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Censurar el porno ¿imposible?

24 julio, 2013 a las 11:00/ por
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Cameron parece que ha tardado poco en tener que matizar lo de censurar el porno: admite que “habría problemas más adelante” para aplicarlo. No sólo los grupos anti-censura han protestado. El problema de las censuras de páginas que no cometen ningún delito es que al final se bloquea todo, sea razonable o no bloquearlo. Algo que seguramente sabéis quienes tenéis webs bloqueadas en el trabajo. Como comenta la noticia: Las páginas de educación sexual también terminarían bloqueadas. Se censurarían relatos porno (aunque ya están censurados los de incesto, menores, zoofilia y scat en Fetlife). Y aún si sólo se terminasen admitiendo términos “médicos” (vaginas, penes, senos…) ¿cuánto tardarían los vídeos en cambiar el título y llamarse “mujeres con mamas de proporciones considerables”, “penes con dimensiones por encima de la media”, “vaginas con una lubricación considerable”, “coitos múltiples y simultáneos en un mismo espacio doméstico” y “ayuntamientos carnales muy intensos”?. Costaría encontrarlo pero acabaríamos encontrándolo, de la misma manera que quienes buscan pornografía de menores acaban encontrando nuevas maneras de llamar a lo que buscan (que ya me cuido de no comentar aquí) para poder seguir encontrándolo sin que esté censurado.  

El tema que sale una y otra vez es el “porno de violaciones”), porno en que se simulan violaciones. El problema es que, aparte del porno japonés de ese tipo o el norteamericano ¿Es eso peor, por estar desnuda, que las violaciones en el cine?¿que la de Perros de paja? ¿De las pelis de terror? Será por material… porque repetirse, se repite a menudo. ¿Tendría sentido volver a lo de eliminar la escena de violación y poner unas olas chocando contras rocas en su lugar?.

Como comenta el artículo (ininglis) que me ha gustado sobre el bloqueo del porno —y que enlazo en varios puntos del post — quien saldría perdiendo sobre todo en lo que se llama “rape porn” es el BDSM. Si se censura todo el porno en que una persona aparenta que no quiere hacer lo que le están obligando a hacer, sería todo un género a prohibir. Precisamente un género donde, en principio, más consentimiento hay. Donde está una de las productoras, Kink.com, que, con una buena cantidad de porno de violaciones y BDSM ha puesto de moda lo de preguntar al final a las víctimas sobre lo que acaban de hacer (y a veces también sobre sus fantasías al principio). Eso es lo curioso: Cuanto mejor se actúa, cuanto más creible parece, peor. 

Otras veces es más creíble precisamente porque está grabado con pocos medios, lo que consiguió el porno gonzo, el porno de cámara en mano, gran parte del que se hace actualmente. Cuando está desenfocado, cuando está grabado con un móvil…ahí sí que hay una zona ambigua donde no se sabe si lo que estás viendo es real o no. Y que no enlazo tampoco precisamente por esa duda…porque no sabes cuánto de real hay ahí o no. 

¿Dónde está la diferencia entre una violación o sexo? Está bien clara: El consentimiento. Algo a lo que se llega después de algo que sólo suele pasar en el BDSM y en las películas de Kink.com: La negociación. Es decir, que todo lo que sucede ahí, aunque parezca ser forzado, ha sido aceptado explíticamente. Como dice el artículo principal por el que me guío (y que ya conocía, soy fan de la web), lo tienen las películas de Kink.com al final, una parte en la que se entrevista a la modelo sobre cómo se ha sentido, qué le ha gustado más, etc. Algo que no incluye el porno convencional.

Lo mismo le ha pasado a Tumblr, que también ha dado marcha atrás. Eso sí, seguirán vigilando los contenidos, cambiando las normas sobre qué blogs son listados y cuales no, por mucho que su fundador diga que tienen un gran compromiso con la libertad de expresión.

De todos modos hay alguien que no da marcha atrás en ningún momento y sigue ahí censurando todo contenido que llega a su plataforma relacionado con sexo: Apple. El autocorrector del móvil no te va a ayudar a escribir correctamente determinadas palabras que consideran “inapropiadas”, las que están en una lista que nadie conoce, pero que incluye (en inglés) cosas tan normales como aborto, violación, bala, munición, borracho, asesinato o virginidad. [“rape,” “bullet,” “ammo,” “drunken,” “murder,” or “virginity”]. De todos modos esto lo hacen en EEUU (por lo menos). En español lo he probado y no tiene ese problema. Pero lo que sí nos afecta en español es la censura de portadas de revista, libros de ilustraciones eróticas gay, la app de 500px (una comunidad dedicada a fotografía) y un largo etcétera.

En todo este tema de la censura tenemos un serio problema con internet: Que muchas veces, a pesar de ser algo global, qué es admisible y qué no depende todo el mundo de los límites de un solo país, como sucede con las apps de Apple con normas de EEUU, o con Fetlife con normas de EEUU (aún siendo canadiense). Aunque tú fabriques la app en España para usarla sólo en España. Y en los casos en que no hay censura previa sino “crowdcensorship” (censura hecha por muchas personas, como el crowsourcing o crowdfunding), como en el caso de Youtube, pasamos a depender de si nos detectan o no grupos ultraconservadores que nos denuncien nuestros contenidos en masa, que lo marquen como flagged, que lo conviertan en “marcado”, sea denunciando el contenido o informando de quien ha subido el vídeo. Es decir, pasamos a depender  de la actividad de esos grupos persiguiendo lo que va contra sus creencias. Hay veces que parece que es mejor que se censure sólo por ley…

La imagen, de aqui

1 Comentario a “Censurar el porno ¿imposible?”

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