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Cómo se vive la no monogamia “en provincias” #España

5 octubre, 2016 a las 13:11/ por
https://www.flickr.com/photos/dntrotamundos/20370909096/

En nuestro país hay 8.126 poblaciones. En Madrid (ojo, Madrid ciudad, no los pueblos de alrededor) y en Barcelona no es demasiado complicado tener relaciones no-monógamas, no hay mucho problema por salirse de la norma. Por supuesto, todo depende de las circunstancias personales, tu familia, tu trabajo, etc pero en general en esos dos sitios es más fácil. En Valencia ya es algo más complicado. Por ejemplo, hay grupos de facebook relacionados con el poliamor que son secretos. Y en Sevilla ya sabemos que es un agobio salirse de la norma. De la que sea, si está relacionada con nuestra identidad o prácticas sexuales. Y de ahí para abajo, hasta completar las 8.126, el resto son poblaciones más pequeñas. Es decir: Se puede vivir con cierta tranquilidad en relaciones no monógamas en 2 poblaciones. Pero no es nada cómodo en 8.124.

El problema aparece cuando se habla de opciones “alternativas” (sea ser gay, lesbiana, transexual, con determinadas identidades de género, practicantes de BDSM, fetichismos, poliamor, anarquía relacional, swingers o lo que sea relacionado con nuestra faceta sexual) desde Madrid o Barcelona. Sucede a veces como con los programas de televisión o radio que se emiten para todo el país… pero contando la “realidad” desde lo que sucede en Madrid o Barcelona: Se dicen frases como “pues parece que ya ha vuelto el calor”, y resulta que sólo hace calor en Madrid. Se ve la realidad de todo un país sólo desde un punto muy concreto. Y se confunde la experiencia de ese pequeño lugar con la que tiene todo el mundo… Es como el Orgullo en Madrid, como demostración de un país tolerante y avanzado… pero que si te vas a Vallecas como hicimos hace años desde el Orgullo Crítico, la recepción no es tan buena.

Así que replanteemos la pregunta sobre la “no-monogamia provinciana” a la de “¿cómo se vive la no-monogamia fuera del area metropolitana de Madrid y Barcelona?

 

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Estrategias más comunes para empezar a crear una comunidad no monógama

Lo que conté en Desenredando los amores en Albacete este fin de semana son las experiencias que conozco de varios lugares del país y mi intento de sacar un denominador común que nos pueda valer para aplicarlo en cualquier comunidad.  Conté sobre la ecoaldea en Asturias en la que algunos miembros exploran el poliamor, de la gente que están buscando su manera en Oviedo y Gijón, sobre el grupo de poliamor en Málaga, el grupo de reflexión sobre poliamor en Valencia, sobre las reuniones en Coruña… Hay sitios donde, como no se ha creado comunidad, deben resolverlo individualmente, como los ejemplos de Extremadura o Murcia, donde sólo lo limitan a “discreción” y evitar que su tipo de relación dañe sus trabajos o llegue a saberse en sus familias.

¿Cuál se podría deducir que es la norma común, la estrategia más habitual en casi todos los casos donde existe cierta comunidad, dónde hay al menos un pequeño grupo? Se protegen con un par de “cortafuegos”: Por un lado un medio de contacto que no les exponga demasiado (un email sin datos personales, una web sin nombres propios detras, una página de fans en Facebook, etc) como primer filtro. Ahí, a quien se interesa por el grupo, se le pregunta quién es, qué busca, por qué quiere estar contacto con un grupo poliamor… Eso es útil como primer filtro (se usaba ya en los primeros tiempos del primer grupo de poliamor en Yahoo, en 2004). Una vez se ha contactado por ese medio, se le da a esa/s persona/s la dirección donde se celebra la reunión, en caso de que las haya. Y no se suele repetir siempre en el mismo sitio para que no aparezcan personas a quienes no han “filtrado”. Otras veces no hay quedadas, y lo que se permite es el acceso a un grupo secreto para proteger las identidades de quienes pertenecen a ese grupo.

 

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Salir del armario

Salir del armario no es algo sencillo en lugares pequeños. Y cuanto más pequeño el lugar donde se quiere salir del armario, más complicado va a resultar. Me lo contaban en Albacete: Los círculos de exparejas, amistades, de familia y colegas de trabajo se superponen. La amiga de tu prima trabaja contigo. Alguna de tus amistades conoce a tus colegas de trabajo. Sales a tomar cañas con amistades y alguien de tu familia… y de esa manera, si sales del armario en uno de esos ámbitos, no es complicado que se acaben enterando en otros. La imagen que me venía a la cabeza es el juego del buscaminas: Cuanto más pequeño el pueblo, más complicado decírselo a alguien sin que se pierda el control de quien lo sabe. Cuanto más pequeña es la población dónde vivimos, más fácil que acabemos encontrando alguien a quien no le parece bien, alguien que se lo comenta a quien no debe.

De todos modos los armarios no funcionan sólo en esos ámbitos (familia, amistades, trabajo). A veces es necesario también entre unos colectivos y otros: Bisexuales que evitan decirlo a gays y lesbianas que conocen. Mujeres masoquistas que no lo dicen en su círculo feminista. El armario del género cuando te mueves en un ambiente donde no se ve con buenos ojos hablar de algo más que hombres y mujeres. No decir nada de tus opciones no-monógamas en ambientes donde no se entendería. O de tu crossdressing. O cualquiera de las opciones infinitas que tenemos. Toda esa diversidad no siempre es bienvenida dentro de otros colectivos, la discriminación horizontal…

Y como alguien dijo en el coloquio, a esas estrategias de autocuidado, de protegerse frente a potenciales discriminaciones también les podemos dar valor. Porque no siempre es buena idea salir del armario. Para luchar por una igualdad de derechos siempre ha sido buena idea unirse con otras personas en nuestra situación, visibilizarse de manera colectiva y demandar un trato justo. Pero si no hay más gente similar a nuestro alrededor, si no tenemos un colectivo o comunidad cerca, no siempre tiene sentido hacerlo en solitario. Vivimos en un país muy conservador más allá de Madrid y Barcelona. Y ser mártir no vale para nada.

 

 Fuente imagen principal: https://www.flickr.com/photos/dntrotamundos/20370909096/

 

 

2 Comentarios a “Cómo se vive la no monogamia “en provincias” #España”

  1. Jam dice:

    Y hay mas elementos en la ecuacion:

    No es lo mismo declararte poliamoroso (ocualquier otra opcion) con 20 años que con 50.

    El delicado tema de los hijos…

    Economico ( bajar a Barcelona a una charla o unas polibirras desde 140 kms y volver no es ninguna ganga en catalunya)

    y mas cositas, que finalmente optes por pequeños comites y la militacia virtual.

  2. […] unos días se hablaba de lo difícil que es salir del armario LGBT lejos de las capitales. Ahí se habla de temas muy importantes, de las estrategias de autocuidado, de la discriminación […]

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