Selección de idioma

Consejos para iniciarse en el ambiente swinger (actualizado 24/04/17)

20 abril, 2017 a las 20:59/ por
musicforswingers

Como siempre, esta guía tendrá el enfoque particular de esta blog. Seguramente no coincida con algunas opiniones del ambiente swinger, pero sí podrá ser útil para quienes normalmente siguen esta web y tienen curiosidad por iniciarse en el ambiente swinger.

Como hago a menudo con estos posts que valen como guía práctica de algo o directorios, los voy actualizando según tengo más datos o corrijo algo, indicando en el título la fecha en que lo he editado por última vez.

 

 

¿Cuál es la mejor edad para empezar?

Aunque parezca un topicazo, la mejor edad para empezar es el momento de nuestra vida en que sentimos que tenemos ganas de explorar ese ambiente. Hay días (los menos) de gente muy joven, hay días de una mayoría entre los 30 y 40 años y hay días con gente más mayor. Depende mucho del público en que se haya especializado cada local, de los días de la semana, los precios, la fiesta de ese día.

Para quien sea más joven, le viene bien saber que en la mayoría de los locales hay un día (a veces uno a la semana, a veces uno al mes) destinado al público más joven, con precios de entrada más bajos. Suelen llamarlo “Fiesta Joven”. En alguna de esas he visto a swingers de veintipoco. Lo que me parece más duro de empezar ahora con veintipico es que me da impresión de que se cuidan físicamente más tanto ellas como ellos, en comparación con el ambiente hace años, en que la presión estaba como siempre en ellas pero no en ellos (“ellas sexy, ellos elegantes”, eso era el código) o en los 90, cuando iban swingers mucho más mayores.

Pero con un paro del 40% entre menores de 25 años, hay veces que ser joven hace complicado poder pagar esos precios de entrada, sobre todo si se tiene pensado tomar más copas, el transporte, dónde te alojas…

 

¿Es lo mismo ser swinger que liberal?

Curiosamente, con el tiempo se han ido creando dos etiquetas separadas, swingers y liberales. La primera etiqueta se aplica a quienes van en pareja y se intercambian, están pendientes mutuamente de qué hacen, con quién están, van en pack toda la noche. En cambio, se definen liberales quienes se lo toman más “libre”, sin necesidad de ir en pareja toda la noche, sino que cualquier miembro de la pareja puede elegir participar en situaciones en las que su pareja no participe.
Obviamente, ninguna de las dos opciones es mejor que la otra. Lo mejor es saber qué queremos, qué vamos buscando, de qué somos capaces, qué acuerdos tenemos y ceñirse a eso. Todo depende de la práctica y experiencia de cada cual, pero si estamos hablando de iniciarse, lo mejor es ir poco a poco. Siempre es mejor irse con ganas de haber ido un poco más lejos que volver a casa con la mala sensación de haberse dejado llevar y haber hecho algo que más tarde se lamenta.

En el post utilizaré “swinger” como término paraguas para referirme tanto a liberales como a swingers.

 

 

 

¿Donde encuentro gente swinger?

 

Internet

El mejor lugar hoy día para encontrarla es internet. La red más conocida en españa es Onswingers, es donde hay más gente y más actividad. Hay quejas sobre su funcionamiento pero, como no hemos sufrido ninguno de esos problemas de primera mano, tampoco podemos acusar porque no sabemos si las críticas vienen de la competencia o tienen una base cierta. Lo único que he sufrido en primera persona es la prohibición de usar el nick Golfxs porque se consideraba publicidad de esta web. Eso sí: Sólo es posible acceder si alguien que está dentro te invita. Un buen sistema para que no termine convirtiendo en una web de parejas acosadas por infinitos candidatos, que sigue siendo el patrón más común (y por eso los locales tienen las normas que tienen).

El resto de webs estrictamente swinger/liberales que han intentado hacerle competencia no lo han conseguido. Otros lugares para encontrar swingers son las app como Feeld (para iPhone y Android), por ahora con poca gente, pero donde sé que hay gente que ha tenido éxito contactando. Otras que se están usando son las redes sociales más conocidas: Instagram, Twitter y Facebook. Lo que se pierde de público específico se gana en el número de personas que se encuentran, porque el público para contactar es inmenso.

Si quieres buscar en twitter, un truco: Si buscas “swingers near:tuciudad”, encontrarás los tuits de swingers de tu zona. Por ejemplo, si buscas “swingers near:madrid“, SOLO te aparecerán las personas que tuiteen desde Madrid que usen la palabra swinger.

Puedes buscar gente swinger en instagram buscando la palabra swinger. Si intentas buscar en ciudades concretas va a ser más complicado, Instagram y Facebook se encargan de que no se pueda acceder a esos datos desde internet aunque sí los tiene Zuckerberg.

Si se tienen gustos cercanos al BDSM, la mejor web es Fetlife sin duda alguna. Pero si no interesa el BDSM en absoluto, no pierdas el tiempo, es una web que no está para interactuar sino para ir conociendo a las amistades de tus amistades.

La ventaja de internet es que podéis acordar quedar, sea en un hotel, apartamentos, parques, el coche… en lugar de tener que ir a un local.

 

El Mundo Real™

Aparte de internet, la otra opción que tienes son los locales swingers. Donde hay más es en Madrid, Barcelona y algunas otras ciudades. Y si estás pensando en vacaciones swingers, probablemente ya hayas pensado en Cap d’Agde o los locales swingers del sur de Francia. Como es un viaje que aún tengo pendiente, hablaré cuando haya ido. Mis amistades me han comentado que está muy bien… pero sé que la experiencia puede variar mucho según el mes que vayas, donde te alojes, con quién vayas, etc así que de momento no tengo una opinión muy concreta sobre el tema. Lo que he leído por ahí no me ha gustado nada, como ya comentaba en el blog hace siete años. Pero le daré una oportunidad.

 

 

https://www.flickr.com/photos/jocam/5510662773/

https://www.flickr.com/photos/jocam/5510662773/

 

 

¿Es buena idea ir a un local swinger?

Una de las primeras ideas que vienen a la mente al pensar en probar el ambiente de los intercambios, tríos, orgías y demás es visitar un local swinger.Conviene tener claro que el ambiente swinger no es lo mismo que los locales swingers. En los locales se va a encontrar a las personas a las que les gusta el sexo en público, que es un porcentaje pequeño de toda la gente que tiene curiosidad por mirar a otras personas mientras están liándose unas con otras, o que las miren, o tocarse mutuamente mientras se enrollan, o intercambiarse, o mezclarse todo el mundo. Eso se puede hacer un muchos más sitios que un local.

 

¿Qué VENTAJAS tiene un local?

→ Que puedes curiosear el ambiente sin comprometerte a nada: ir, mirar y volver a casa habiendo disfrutado de haber conocido gente de ese ambiente, estar fantaseando sobre la idea de participar… y no llegar a hacer nada. En privado es más complicado quedar y al final irse sin hacer nada, sin que nadie sienta decepción. Las expectativas, las dichosas expectativas.

→ Que puedes ver inmediatamente con quién “tienes química” o con quien no. A veces por internet se eterniza estar hablando y hablando. O una vez que se ha buscado la fecha, se ha encontrado un lugar, se ha fantaseado con mil posibilidades… se descubre que no hay química.

Ver y escuchar como otra gente se enrolla entre sí. Es algo interesante de ver, la química, el juego entre quienes participan, la complicidad… Cada cual se fijará en una cosa. Alguien preferirá centrarse en los cuerpos. Otra persona en las erecciones. Otra en escuchar los jadeos… Sería complicado que consiguieses juntar a toda esa gente en un apartamento.

 

¿Qué DESVENTAJAS tiene un local?

→ Si eres joven o estás en una situación económica no muy boyante, el precio de la entrada. Aunque el precio es muy razonable en conjunto (en torno a 50 euros por pareja, incluyendo dos copas cada persona y el uso de las instalaciones), a veces tira para atrás pagar ese dinero sin saber muy bien cómo irá la noche o si se quiere beber sólo refrescos.

→ A veces es fácil caer en el error de someternos a las expectativas que creemos que hay en el ambiente de que, “si hemos venido, es para follar”. Es fácil creer que tenemos que hacer algo, obligatoriamente, porque “para algo hemos venido”, que “si hemos venido, algo quiere decir”, “que aquí no se viene a hablar” e ideas similares. Algunas veces (depende mucho del local, del día, de la gente que te encuentras) esa presión no “está en el ambiente” sino que es explícita y te la ponen encima sea de manera explícita (“para algo habéis venido”) o implícita, y puede que os terminéis creyendo que tenéis que seguir a un reservado a esa pareja con la que habéis estado hablando una hora porque “cómo le vamos a decir ahora que no”. Como dije más arriba, siempre es mejor irse con ganas de haber ido un poco más lejos que volver a casa con la mala sensación de haber hecho algo que no te apetecía realmente.

→ Esas expectativas y el tipo de ambiente tienen la pega de tener la sensación de que, si hablas con alguien, eso quiere decir que queréis acostaros con esa persona o esa pareja. Y aunque no sea así, cuesta quitarse de la cabeza esa sensación de compromiso. Y por eso al final se mira de reojo, o se espera hasta haber bebido muchas copas (o haberse metido mdma o coca) para soltarse. Y por eso a veces se sale del local sin haberse atrevido a hablar con nadie, “no vaya a ser que se piensen lo que no es”.

Confundir profesionales con amateurs. Con profesionales no me refiero a prostitutas que acompañan a veces a hombres que tendrían que pagar mucho más yendo solos y serían rechazados por la mayoría de gente en el local. Me refiero a que a veces se ve a gente realizando unas performances sexuales espectaculares, luciendo por el local una erección toda la noche, follando en cincuenta posturas distintas, con cuerpos musculosos y tatuados “empotrando” y “siendo empotradas” durante horas o mujeres gritando como si estuviesen compitiendo en el Guiness de los orgasmos. No hay que olvidar que algunas de esas personas van muy muy muy a menudo a esos locales y están como en su casa. O les encanta enrollarse en público. O se han tomado Viagra o similares, algo muy común para ganar algo de confianza en un ambiente de por sí estresante si no se tiene práctica: Es fácil estarse despistando con todo lo que pasa alrededor, con ese que me está mirando, con que no sé si te vas a acercar a tocarme, con que en casa no te comportas así, con que me da mal rollo verte haciendo eso… Fácil perder la excitación en un momento así, hay que volver a concentrarse en lo que tenemos entre manos.

 

https://www.flickr.com/photos/cupcake_eater/2721122278/

https://www.flickr.com/photos/cupcake_eater/2721122278/

 

Reglas no escritas del ambiente swinger

Hay una serie de reglas no escritas que, quizá no llamen la atención a quien es habitual del ambiente, pero que sí le puede chocar a alguien que lee este blog y que va a ese ambiente por primera vez. No son razones para no ir (va a ser imposible que encontremos un espacio donde el 100% de lo que sucede sea de nuestro gusto) pero sí es conveniente tenerlo en mente.

→ Se da por hecho que hay que experimentar, liberarse, no reprimirse. Eso suele significar que ellas exploren su lado bisexual, mientras que es realmente raro ver a dos chicos enrollándose. O al menos eso es lo que he visto en el ambiente en Madrid. Como ha comentado Jam Ras alguna vez, eso es muy diferente en el ambiente swinger francés en septiembre, en el que casi todo el mundo es de los Pirineos para arriba y, por lo visto, la proporción de hombres bisexuales aumenta mucho.

→ Curiosamente, a pesar del culto al orgasmo (no deja de estar toda la mentalidad reichiana de fondo: Superar la represión, liberar la libido, tener orgasmos), casi nunca aparecen vibradores como medio para que disfruten ellas. No me refiero a los fálicos o a los Hitachi/MagicWand, usados más como “instrumento de tortura placentera” (ojo, enlace a escena de dominación masculina en Kink.com, con sonido!), sino por ejemplo los que son cómodos, discretos, efectivos y carísimos, como los de Lelo. Sólo conozco un caso personal de alguien que usara vibrador: Ella sacó su vibrador, al chico que estaba con ella no le apeteció quedarse y colaborar, se levantó y se fue. Y su chica, que estaba conmigo, le acompañó y desaparecieron.

→ Es ambiente de parejas heterosexuales y se ve (o al menos hasta ahora) poca diversidad. La cosa empezó en EEUU entre militares intercambiando esposas y siempre se ha mantenido más bien en el terreno heterosexual, ya que el ambiente gay ha optado más por los cuartos oscuros. Ahora puede parecer raro, pero estos locales, hace más de 10 años, tenían baladas románticas como música de fondo: Luis Miguel, Alejandro Sanz, Roberto Carlos, boleros… para mear y no echar gota. Pero es que se entendía que así el ambiente era más “romántico”. Una especia de “pub para meterse mano” llevado más allá. Menos mal que se ha superado esa época…

→ La teoría todo el mundo sabe que es que, “si alguien te toca y tu no quieres nada con esa persona, retiras la mano y ya está. Ante todo respeto”. Pero a eso hay que sumarle la casuística, los casos concretos. Si eres una chica que va por primera vez y quien insiste dos, tres o más veces es alguien habitual con buena fama en el local… vas a tener complicado que echen a esa persona. Si físicamente estás muy bien, digamos, si tienes un culo realmente atrayente, es probable que tengas que quitar la mano de una, dos, tres, veintitres, cuarenta y tres personas durante toda la noche, algo que puede llegar a aburrir ¿Ha habido alguna vez de hombres tocando a otros hombres sin avisar, como pasa de ellos a ellas? Yo no lo he visto…

 

Adventures_the_Orgasmatron_Wilhelm-_Reich--777x546

 

El gancho son las parejas. Es como las chicas que entran gratis en las discotecas a cambio de que sirvan como “cebo” involuntario para chicos que busquen ligar. Lo mismo sucede con las parejas, que son el cebo para que hombres solos adinerados paguen una entrada mucho más cara que el resto los días que no son exclusivos para parejas, habitualmente los sábados. Esos mismos adinerados son los que pueden permitirse pagar a una escort que les acompañe para poder entrar como si fuesen una pareja y ver a parejas “de verdad”. Así fue mi primera vez, el engaño típico, que se sigue repitiendo a veces por lo que se lee en foros swinger.

La herencia de la moral conservadora: Conviene ser conscientes de que sigue existiendo el mismo rasero que ha existido toda la vida: Se considera “natural” que un hombre quiera ir y follar con cuantas más mujeres mejor, pero se cree que lo natural es que ellas no tengan tantas ganas. Eso ya lo desmintieron Masters y Johnson en los 7o (llevando la contraria a Kinsey, que consideraba físiológico lo que era culturalmente inducido) pero sigue siendo una creencia muy extendida. Y en el caso del sur de Europa se suma que las mujeres fueron relegadas, por la política y la religión (se llamaba nacionalcatolicismo por algo), a quedarse en casa como parte de una moral que por una parte limitaba sus derechos, su vida publica, pero también les imponía labores que les ponía una losa al mismo tiempo que se ahorraba dinero el Estado: Quedaba a su cargo tanto cierto papel de “asistenta” como el cuidado de menores, las personas más mayores y las enfermas.

Eso tiene dos consecuencias: La primera, que hoy día, a ellas les puede costar muchísimo más soltarse y hacer lo que les dé la gana. Porque mientras que ellos serán vistos como unos “campeones” por no parar de follar, ellas podrán hacer… dentro de lo previsto. Pero va a encontrar mucho más complicado encontrar la manera de convencer a su marido si es ella quien quieres seguir y él no. Y a veces pasa, ya lo avisaban Masters y Johnson en los 70:

“Sean cuales fueren los verdaderos sentimientos de Oliver hacia el único acto de infidelidad de su mujer, el comentario de que le pareció «maravilloso» que ella hubiera dado por fin ese paso es característico de los hombres que, de alguna manera, quieren equilibrar la balanza para sentirse justificados en cuanto a seguir sus relaciones sexuales extraconyugales. Digamos de paso que suelen ser hombres que engatusan a su mujer para que ella acepte el intercambio de parejas; un hombre que, de manera característica, piensa que así puede nadar y guardar la ropa, pero que fácilmente se asusta si descubre que, por más desgana que haya mostrado su mujer en lo referente a iniciar tales actividades, bien puede ser que en definitiva le resulten a ella más gratificantes que a él. Llegado ese momento, su única preocupación es terminar con el experimento”.

Capítulo 6 “Sexualidad extraconyugal” de El vínculo del placer (1974, William Masters y Virginia Johnson / 1978 Editorial Grijalbo)

Según el relato de amigas que acompañaban a amigos suyos a los locales y que han terminado por abandonando el ambiente, la segunda consecuencia de esa moral de ceder, de ser ellas las que cuidan de ellos es que a menudo me han contado la misma experiencia: El chico que va con mi amiga ve entrar una pareja en la que ella está estupenda y él… pues tampoco le emociona a mi amiga. El chico le pide por favor que si le puede echar una mano para poder estar con ella, mientras que ella acaba estando con alguien que tampoco le enloquece. Lo malo es que sucede una y otra vez el mismo patrón, y al final se han terminado hartando.

Aunque esa moral antigua fuera la de los años 70 y antes, sigue presente en la gente más joven por las opiniones de sus familiares, en su pueblo, la “cultura sexual” que se maneja en la calle, la ausencia de educación sexual… No es lo mismo liberarse siendo mujer en Europa que en Portugal, España, Grecia o Italia…

Después de este repaso, a ver si puedo volver a entrar en los locales… :D

 

La protagonista del blog  BeCuriosx

Sara, la protagonista del blog BeCuriosx

 

Blogs, podcasts, entrevistas swingers (actualizado 24/04/17)

El más reciente que he conocido es el de Sara Curiosa, una amiga de Barcelona, Be Curiosx, pero hay miles y miles de blogs contando aventuras swingers si se busca en Google.

Uno que me ha recomendado Jordi Gascón, de Gente Libre, es el de KissHunters, una pareja de Madrid: swingerkisshunters.wixsite.com. Con cuenta de twitter incluida.

Y el tercero, otro que me recomendó él, de una web que organiza actividades para swingers en Barcelona, Elegance Swingers

Otro del que nos han dejado recomendación en Facebook: Jardín de adultos.

El podcast swinger que me recomendó se llama Swingering.

Entrevista de Celia Blanco (Contigo Dentro, CadenaSer) a Zoe Swinger, autora de “Zoe en horizontal” sobre su recorrido en el ambiente swinger.

 

https://www.flickr.com/photos/ervega/3662623495/

https://www.flickr.com/photos/ervega/3662623495/

 

Las dichosas infecciones de transmisión sexual.

Para resumirlo mucho, no solemos recomendar lo que se suele decir por ahí: Protección total todo el tiempo en todos los contactos con todos los fluidos. La presunción de “contagio cero” con unas medidas estrictas de contagio hace que se crea que, si hay protección con látex, es imposible que haya ningún contagio. Eso acaba extendiendo la idea de que todo el mundo está aplicando esas normas estrictamente con lo que, de nuevo, haberse contagiado de una infección se convierte en un motivo de vergüenza y estigma… con lo que se vuelve a no hablar de ellas. Se vuelve a la ignorancia, a no saber que las más comunes son gonorrea, clamidia y sífilis. Se vuelve a no saber dónde ir a preguntar si nos vemos algo raro en la piel o en el flujo.

Y tantas medidas protectoras en todo momento acaba provocando que alguna gente se sienta abrumada y decida olvidarse de todo, “que sea lo que dios quiera”, jugársela… como si fuera lo mismo una hepatitis C, que una hepatitis B, o que VIH…

¿Nuestra recomendación para quienes prefieren tener (aparentemente) más parejas sexuales que la media?: Información, responsabilidad personal (cada cual marca sus líneas rojas, conociendo bien los riesgos) y pruebas a menudo.

Como información compartimos a menudo una tabla de porcentajes con las probabilidades de contagio según cada práctica y otra con los síntomas, períodos de incubación, medidas a tomar… Sobre la responsabilidad, cada cual sabrá si se encuentra en una situación mejor o peor para poder negociar esas medidas que quiera tomar, y sobre dónde quiere poner la línea roja. El sexo oral ¿con látex de por medio?¿no? Esa es de las dudas típicas, que después siempre son matizadas porque se considera que si a esa persona la conocemos de hace tiempo corremos menos riesgos, o ideas sobre qué percibimos con más riesgo o menos. Por eso conviene tener información.

Y por último, si nos mezclamos con los fluidos de muchas personas diferentes, es conveniente hacernos pruebas de vez en cuando. Con una vez al año evitas llevarte sustos por dejadez, casi todo se puede solucionar si lo pillas a tiempo. Por eso facilitamos en la web un listado de servicios públicos gratuitos y otros privados, que sepan cómo tratar con una población con prácticas poco comunes, que cuesta “confesar” en nuestro centro de salud habitual. En Madrid solemos recomendar Laboratorio Ruiz-Falcó (ahí van estrellas porno; trato frío pero precio más bajo) y Open House, que está en Madrid y Barcelona.

 

2405187059_e768ab79f4_z

 

Fantasias y realidad

Y para terminar, una recomendación sobre las fantasías: Disfrutad de ellas como lo que son, y soltad ahí toda vuestra imaginación, sin ningún límite… y al llegar a la realidad, pensad que son dos espacios que se parecen mucho pero tienen reglas completamente diferentes. En las fantasías nunca hay nadie que te toca mal, que te hace daño o te acaba irritando. Todo el mundo te toca precísamente donde querías, precisamente con la presión que querías. En tu fantasía te ha dicho exactamente esa frase que tanto te pone. En tus fantasías, mágicamente, una vez llegas al orgasmo, “todo el mundo se va a su casa”, nadie sigue tocándote, nadie insiste más de lo que debería… Una vez has terminado, toda esa “gente” que aparecía en tu fantasía desaparece.

Ese juego con las fantasías está muy bien para excitaros, para imaginar posibilidades, para hacer todo lo imposible. Pero es mejor que esas expectativas no arruinen la experiencia real. “En casa me dijiste que lo harías” suele ser el comienzo de un malentendido entre lo que se fantaseó y lo que se va a hacer. Lo mejor que se puede hacer una vez que se está en el Mundo Real™ es estar pendiente de las señales de tu pareja (o quien te acompañe), y preguntar lo que no sabes. Y lo dicho: Siempre es mejor irse con deseos pendientes en lugar de sentir que hemos ido más allá de lo que nos hubiese gustado y volver a casa con un mal sabor de boca.

Nadie está esperando que hagáis nada. No os pongáis unas expectativas que os compliquen las cosas. Es mejor que conectéis, os dejéis llevar por lo que os apetece, no os saltéis los límites que hayáis acordado en casa y seáis cómplices en lo que hagáis.

 

¿Hay complicaciones posibles? Claro. Las más comunes son los celos (que voy tratando en posts específicos) o que lo que había empezado como algo “puramente sexual”, acabe convirtiéndose en algo más porque en la realidad no es tan fácil separar unas cosas de otras de manera tan quirúrgica. Pero de eso ya es mejor leer, por ejemplo, en Opening Up, que trata el tema de las relaciones abiertas, las swingers, las pareja no-monógamas como un tipo particular de pareja muy basado en esas dos personas como figura central… pero eso ya haría este post, demasiado largo.

Si recuerdo algo más que me parezca importante para esas primeras veces, lo incluiré y cambiaré la fecha de edición.

¡Buena suerte!

 

No hay comentarios todavía

Dejar una respuesta

Mensaje:

logo_lateral
 

Archivo