Selección de idioma

El poliamor, el nirvana del amor

23 octubre, 2014 a las 11:00/ por
8936866470_ed3e79d887_z

Si hay algo en lo que se nota que Brigitte Vasallo es periodista y que se trabaja a fondo sus artículos es que consigue que sus textos, uno tras otro, se vayan convirtiendo en textos imprescindibles sobre el poliamor, y de las pocas aportaciones originales y mediterráneas a la teoría sobre el tema. Esta vez lo ha vuelto a conseguir con “El poliamor is the new black”, es decir, la moda repentina del poliamor como pócima mágica para todo… cuando en realidad dista mucho de serlo. Insisto: IMPRESCINDIBLE.

Como admiro tanto a Brigitte, sólo conseguiré escribir cosas parecidas con mucha práctica (y algo de periodismo deberé aprender) así que allá voy con mi práctica diaria para aportar mi grano de arena sobre las falsas ideas sobre el poliamor, sobre la promiscuidad ética. Y sobre todo, la no monogamia en el mundo en el que vivimos la mayoría de quienes leemos esto: Personas que viven en España o en Latinoamérica.

A propósito de eso, me dijo una vez una amiga argentina, fan de “Ética Promiscua”, que sigue siendo la única guía práctica en castellano para relaciones abiertas: 

“En mi país no se me ocurriría nombrar el libro o mostrarlo, porque estoy segura que atraería al tipo equivocado de hombres”

No es lo mismo el poliamor “anglosajón” que el mediterráneo o el latino. Del último no puedo hablar, pero sospecho que debe compartir elementos con el mediterráneo. ¿Y cuáles son esas diferencias? Pues la primera esa: Sigue siendo un problema ser vista en público con un libro de ese tipo o mostrarse abiertamente sexual sin tener que aguantar infinitas propuestas sexuales. Pero hay mucho más.

5598242851_372b51f5d7_z

El drama cotiza alto 

Hay más particularidades latinas y mediterráneas: El que en nuestra cultura, más dada al culebrón, cotizan mucho más que en el mundo anglosajón el drama, la expresión de sentimientos y las declaraciones de amor eterno desde el primer minuto. Supongo que se debe a no estar tan extendida la costumbre del compromiso o engagement. Precisamente las seis señales de que puedes estar en una relación heterosexual tóxica son seis señales que son muy valoradas en la cultura latinomediterránea y todo el mundo considera natural —incluso deseable— tenerlas, frente a lo reacia que es la población anglosajona para decir “I love you” enseguida. 

Esas seis señales (en relaciones heterosexuales) son 

  1. Ser la persona más romántica del mundo, regalos, visitas, atención sin freno (y así te preocupas menos cuando quiere más control o muestra celos)
  2. El amor a primera vista, que nunca ha amado a nadie como te ama a ti, que quiere estar contigo todo el tiempo
  3. Te quiere toda para él, tiene celos de amigos tuyos …y ahí comienza el aislamiento.
  4. Se preocupa mucho por ti: Le preocupa que no le llamaste, que no le avisaste dónde ibas, le preocupa que hayas llegado tarde…un control que aumentará.
  5. Ser dulce y cariñoso… casi todo el tiempo. Pero a ratos te hundirá, te hará sentir culpable, te asilará y te hará creer que si hubieses sido más maja, más agradable, se comportaría como la persona tan dulce que puede ser a veces. Te está adiestrando.
  6. Se hará la víctima: Todo lo que le suceda siempre es culpa de otra gente. Sus cambios de humor, sus chantajes emocionales, sólo son fruto de que “es que te quiero tanto…” o de “es que si no me volvieses tan loco…”. Te dirá “¿Por qué me haces esto?” mientras te tortura y chantajea emocionalmente. 

Y lo dicho, todo ese drama se considera una parte casi normal de las relaciones en español. Qué bonitas las reconciliaciones se dice. Se considera normal el drama continuo. Y esconde, a menudo, conductas abusivas sea en relaciones convencionales, sea en relaciones LGTB, swinger, poliamor, BDSM…

3224201623_abc193ff32_z

El poliamor como polidrama

Si no cambias nada de las dinámicas en las relaciones, en la comunicación, en el tipo de acuerdos, en la equidad de lo que pueden demandar las dos partes, si no se cuestionan muchos comportamientos que nos enseñan de serie (como siempre cita Aphra en los talleres de celos, la joya de canción que fue un éxito en los 80, “Fueron los celos”).

Si no cambias nada de lo aprendido de serie en tu entorno de amistades, familia y televisión, al entrar en la no monogamia lo que tendrás no serán varias relaciones simultáneas sino varios culebrones simultáneos, polidrama. 

9324052684_0a6ba2565d_z

El poliamor como religión

Y como pasa cuando algo se pone de moda es que acaba convirtiéndose en lo que no es. Por una parte contribuye la prensa que, por definición, se encarga de trabajar sobre estereotipos, de crearlos y perpetuarlos. Rara vez desciende al detalle, da matices, renuncia a lo jugoso que resulta meter a todo un colectivo bajo una sola etiqueta, como se hace con el poliamor, como si quienes tienen relaciones de ese tipo fuesen practicantes de alguna religión, como si todas esas personas compartiesen los mismos principios…que no existen. Los medios repiten una y otra vez ideas convencionales y este caso no iba a ser menos: Preguntan cuatro cosas y convierten el poliamor en una versión “legalizada” de tener esposa y amante, en lugar de citar a menudo a una de las primeras mujeres que hizo visible tener dos parejas: Tilda Swinton. Debe ser que no se ve como un ejemplo demasiado edificante… 

Lo hablaba estos días con algunas amigas por chat: Se insiste en querer crear una definición exacta de lo que es el poliamor para saber si cumples los requisitos para que “te den el certificado”. Y si se quiere encontrar algún elemento común a todas las relaciones de ese tipo, yo sólo sería capaz de encontrar dos: El que haya varias relaciones sentimentales simultáneas y la honestidad.

El poliamor más bien vendría a ser una caja de herramientas donde puedes encontrar cada día más recursos para ayudarte a manejar situaciones en las que no tendrás referentes, en las que tienes que ir desmontando uno a uno muchos mitos que te han enseñado: Que es imposible amar a dos personas a la vez, que la monogamia es lo natural, que los celos son una fuerza incontrolable, etc. Es un marco general —con esas dos únicas reglas (varias relaciones y honestidad)— a partir del cual CADA RELACIÓN CONSTRUYE SU PROPIO ACUERDO. Cada relación con sus componentes, sus acuerdos de verse más o menos, de tener más sexo o menos, de incluir unas conductas u otras… Si se busca otro modelo de relación es precisamente para tener más libertad, no menos, no tener varios matrimonios simultáneos.

 

3795245865_771a1158d4_z

EL POLIAMOR, EL NIRVANA DEL AMOR

La otra mentira es el poliamor como el paraíso del amor. Relaciones idílicas en que se han superado todas las miserias humanas, los celos, la no monogamia como un estado más elevado, más evolucionado. Gente que supera el estado primitivo de la monogamia para vivir en libertad. El nirvana, el amor libre convertido en el amor eterno y universal. Un mundo ideal que, si te lo cuentan, es mentira.

La realidad son relaciones simultáneas que, como todo, tienen sus partes buenas y sus partes malas. Relaciones no tan ideales. Tener menos tiempo, menos energías… Complicaciones inesperadas. Tener opiniones en contra por parte de casi todo tu entorno… ¿Poco glamuroso?¿No es lo que esperabas? Pues es lo que más se parece a la realidad. Sigue siendo verdad el mismo mantra: CADA RELACIÓN ES DIFERENTE.

Como dice Brigitte en su texto fundamental:

“Es naíf pensar que toda esta inmensa trama del sistema monógamo se soluciona teniendo más de una relación. Y es violencia coaccionar a los y las demás para que se “liberen” de todo este armazón con argumentos que refieren a los grandes discursos, pero que no contemplan los dolores ni las dificultades. Cacarear la liberación ajena sin atender al precio que se paga por ella es otra de los infinitos discursos que nombran la libertad con fines neoliberales. Cada vez que alguien presume de modernez o libertad por tener varias parejas, no es que muera un gatito, es que muere un futuro posible: nadie sale de los sistemas opresivos en un solo click, firmando un papel o leyendo un par de libros. La única vía de escape está en boicotear sus dinámicas opresoras.

Desde la ruptura formal de la monogamia hasta la construcción de relaciones no monógamas hay un abismo. Y en ese abismo es donde está la potencialidad del movimiento: en las dudas, en los límites, en los miedos, en los pasitos adelante y los saltos atrás. Su carga subversiva, si la tiene, vendrá de los gestos cotidianos, no de las grandes heroicidades que deben su imaginario a tiempos jerárquicos e individualistas que queremos dejar atrás, que pertenecen a un mundo donde el dolor, la vulnerabilidad, el cuidado, los vínculos, la empatía, ni siquiera existen. “

Decidir abandonar la monogamia no es el paso final hacia una mayor libertad. Es sólo el primer paso. Sólo si se hace con honestidad, queriendo cambiar las reglas, la inercia que tan fácil es arrastrar. Si no, tendremos lo mismo de antes, pero multiplicado por el número de pareja que tengamos.

 

IMAGENES

https://www.flickr.com/photos/epsos/8936866470

https://www.flickr.com/photos/son_marki/3795245865

https://www.flickr.com/photos/zavarykin/5598242851

https://www.flickr.com/photos/marniepix1602/9324052684

3 Comentarios a “El poliamor, el nirvana del amor”

  1. Bueno dice:

    Me han echado la bronca por compartir esta entrada por Twitter. Por lo visto esto es irrespetuoso hacia el poliamor.

    Yo lo dudo bastante, pero me han dicho que siendo monógama me tengo que aguantar y no hablar del tema. Pues ¿bueno?

  2. Creo que muchos problemas con el poliamor se pueden evitar si, además de la honestidad, se añaden tres requisitos más: consenso, reciprocidad y seguridad.

    Consenso: Todos los implicados tienen que estar de acuerdo en este tipo de relación. No valen las presiones ni el chantaje emocional.

    Reciprocidad: Lo que está permitido para uno está permitido para el otro.

    Seguridad: No se trata de una búsqueda compulsiva del sexo sin atender a peligros como enfermedades de transmisión sexual o desequilibrio emocional.

    http://sexocienciaespiritu.blogspot.com/2014/08/las-bases-eticas-del-poliamor.html

  3. cris dice:

    A mí este artículo m ha encantado d principio a fin, perfecto!

Dejar una respuesta

Mensaje:

logo_lateral
 

Archivo