Eros y un mundo común
4 marzo, 2026 a las 10:25/ por moscacojonera
«El problema de las palabras es hoy el de su credibilidad. Un palabra creíble es aquella que es capaz de sacudir nuestra vida y desequilibrar la realidad» (Garcés, Marina, Un mundo común, 2013)
Para quienes quieran seguir mi recorrido (muy personal, errático, con idas y vueltas, pero obviamente abierto al intercambio de ideas), intentando poner mis granos arena para añadir algo a la sexología, tienen que saber que uno de los barrios que es interesante frecuentar es la fenomenología. Amezúa lo tomó desde el Husserl tardío y Merleau-Ponty, pero casi sin mencionarlos. Suena académico, pero a mí me ayuda a comprender las vivencias humanas mejor que ninguna otra aproximación. Sobre todo, los líos de Eros.
Como decía él, desde los conceptos sin los conceptos. Y eso es lo que tengo siempre presente cuando doy clase, especialmente en el máster de incisex y en nuestra escuela, donde seguimos más de cerca esa tradición. La empezaron un grupo de bichos raros a finales del siglo XIX, lo retomó Amezúa y lo seguiremos para siempre las generaciones que venimos/vengan después.
Pero aquí, para quiénes quieren leer más, indagar, investigar y enredarse, voy dejando hilos que se acumulan en este blog desde hace un par de décadas. Como una tentativa, como digo más abajo, mientras nos sirva para encontarnos.
EL HILO DE EROS
Desde el año pasado, para explicar la sexología evolutiva, y su marco conceptual, sigo un hilo que conecta el origen mitológico del mundo (Eros, según la Teogonía de Hesíodo) con la física cuántica empleada para explicar el mundo desde las ciencias cognitivas, como hace, entre otras propuestas, Karen Barad.
En ese hilo infinito está Un mundo común, de Marina Garcés, publicado en 2013. Para quienes no tengan el tiempo o el dinero para comprarlo, hay una charla muy enriquecedora en Youtube donde Marina habla de Merleau-Ponty, junto a Paul Preciado, en 2015. En el libro, la conversación en torno a Merleau-Ponty y con la sexología más profunda es permanente.
Quizá por mi activismo político más intenso entre 2000 y 2010, no me interesan tanto los primeros capítulos del libro. Es a partir de la página 97 que mi libro está lleno de anotaciones y subrayados 😅
Destaco en negrita las frases que resuenan idénticas a la sexología general* que damos (*mi forma de llamar a la que incluye el hecho sexual humano)
«Las difíciles relaciones entre el individuo y la sociedad plantean para Merleau-Ponty el mismo falso problema que la pregunta por el acceso al otro. La sociedad no está fuera del individuo. No constituye su marco circunstancial sino su situación, en el sentido más existencial de la palabra. Reaprender a ver el mundo, para Merleau-Ponty, es descubrirse como sujeto encarnado en un cuerpo e inscrito en una situación histórico-social. El mundo social no es un conjunto de objetos ni una suma de individuos. Es también un campo, «una dimensión de existencia permanente». La historicidad es consubstancial al campo intersubjetivo. Por eso el mundo, como el cuerpo, incorpora en su esencia el «entre»: no hay mundo para el hombre que no sea un intermundo.» (Pág 159-160)
«La de Merleau-Ponty es una ontología del «entre» (intraontología), de la no coincidencia, de un ser pensado como estallido y como diferenciación, como relación entre variantes y desvíos: de una dimensión común cuya unidad cristaliza en sus diferencias.» (Pág 164)
«(…) El inacabamiento, como textura de lo real (…). Es una potencia que involucra, que nos expone a la necesidad de ser continuados y que nos desposee, así, de toda inmunidad y de toda autosuficiencia. Existir es depender.» (Pág. 168)
«Hay que haber aprendido que existir es depender. «esta vida, que no es mía, es la mía». Este aprendizaje no tiene que ver con ningún conocimiento ni mucho menos con el conocimiento de uno mismo. (…) dejar de ser un sujeto para devenir proceso de subjetivación y a combatir el poder del y sobre el individuo liberando la potencia de las singularidades.» (Pág.172)
Copiaría aquí muchas citas del libro de Marina Garcés. Pero quizá valga como resumen, en estas prisas en que vivimos, el capítulo «Aprender el anonimato» (pág. 157-161)
COMPARTIENDO IDEAS
Disfruto pensando en conjunto, en grupo, sobre todo en tándem. Tándems simultáneos. Así lo cuento en clase, así lo hago en este blog, así vamos montando las clases. Hay cuestiones que tengo muy claras en las que no tengo ninguna intención de negociar (mis posturas políticas). Pero hay otras cuestiones, (cuando investigo, por ejemplo) que disfruto en el intercambio entre quienes pensaron y lo compartieron por escrito, quiénes lo hacen hoy, quienes lo harán mañana. Juego con ideas que no son mías y las comparto sin convertirlas necesariamente en artículos académicos.
Personas a quienes admiro se han ido o están pensando irse de la academia, porque se ha convertido a algo similar a las redes sociales, pero con un DOI en cada publicación que se hace. Trabajos donde se trabaja mucho y muy rápido, se cobra muy poco en una maquinaria que sólo está preocupada de recolectar y vender lo recolectado …pero sin dar el tiempo necesario a cultivar y dejar que crezcan las ideas. «Obedeced razonando tanto cómo queráis», dice Garcés. O publicando tanto libros como queráis, diría yo, en este festival de la uberización de la reflexión y la creación, en la que el único objetivo es estar en las plataformas de venta online, sea Spotify, Amazon, Podimo… Pasó en profesiones tan necesarias como el periodismo. Va pasando en todas…
QUÉ HAGO AQUÍ
De nuevo, recurro al libro de Marina Garcés: «Fuera de la lógica de los proyectos, Fernand Deligny, educador (entre muchas comillas) de delincuentes, autistas y otros imposibles tenía una palabra mejor: tentativas. Cada espacio educativo que abría, cada lugar de vida que conseguía sostener por un tiempo, era una tentativa. Ni un centro, ni un proyecto: una línea capaz de trazar un precario espacio de vida que quizá permitiría (o no) vivir a alguno o algunos de los que allí «caían». Mundos comunes precarios, tentativamente conectados. Frente a la lógica computable y reconocible del proyecto, la tentativa es dueña de su tiempo, de su ritmo, de su valor. O funciona o no funciona. Y sólo funciona mientras permita a quienes la habitan seguir aprendiendo, seguir respirando, seguir desplazándose, seguir tejiendo un mapa imprevisible de alianzas con otras tentativas.«
Esta es una nueva tentativa precaria de compartir los hilos que empezaron y siguen en la asignatura de Sexología evolutiva en el máster de incisex. Compartiendo los hallazgos en tiempo real, como le cuento al alumnado.
Es otra tentativa que quizá nos ayude a algo, a quiénes le damos vueltas a estas cosas.
«La filosofía no se resume en el contenido de su discurso, en su palabra convertida en pura teoría, sino que es un compromiso con la verdad que se tiene que verificar en el cuerpo de quien la enuncia. En su cuerpo quiere decir: en su inscripción en el mundo, en su relación con los otros y con el propio tiempo.» (Garcés, de nuevo).
«La mirada no es una atalaya a la que nos podemos subir a voluntad. Somos lo que miramos. Es lo que afirmó Plotino» dice Marina Garcés. Como dice la mediática Nazareth Castellanos, no vemos el mundo tal como es, sino tal cómo somos.
Esto se enlaza con otras tentativas, como el blog mismo, las traducciones, el nuevo podcast (ya hicimos uno hace una década), las reuniones mensuales enredándonos con Ecologistas en acción, con otros proyectos educativos y activistas, con colectivos, mientras vamos tejiendo nuestro mundo común.
«El desafío para toda apuesta educativa crítica hoy día es dar(nos) que pensar. (…) frente al consumo acrítico de ocio cultural (…) el gran desafío hoy es darnos el espacio y el tiempo para pensar. (…) Empezamos a pensar cuando aquello que sabemos (o no sabemos) afecta nuestra relación con las cosas, con el mundo, con los otros» (sí, Marina Garcés)
