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¿Hacia dónde vamos?

29 julio, 2013 a las 11:00/ por
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El mirar hacia adelante, intentar adivinar el futuro, saber qué podremos hacer mañana es algo que a cualquiera nos resulta complicado evitar. Porque queremos saber qué planes podemos hacer mañana, porque queremos imaginarnos qué podremos hacer, hacia dónde ir. 

Con la crisis se hace complicado. La percepción, sobre todo de la gente más joven, es que la cosa está mal, pero hay que tragar, en el futuro mejorarán las cosas. Supongo que su situación se parece mucho a que le debió sentir la juventud de los años 50, que para “rebelarse” no tenían más ejemplos, más modelos a seguir, que los movimientos socialistas/comunistas/anarquistas anteriores, mientras vivían en una realidad profundamente anticomunista. Una cierta sensación de ¿hacia dónde tiro? ¿qué hago de mi vida?. Vayamos intentando sobrevivir.

Y yo ¿creo que iremos mejor o a peor?. Mi apuesta es que iremos a peor. Preferiría pensar otra cosa, pero lo que se anunció ya antes de la crisis (privatización de todo, desmantelamiento de servicios públicos) se está cumpliendo. ¿Por qué debería pararse de repente?. ¡Ojalá me equivoque!.

La situación hoy día en España para personas menores de 30 creo que es mejor que la de los años 50 (0ccidentales) en algunas cosas, peor en otras. Mejor en el sentido de que en los años 50 no era tan raro matar, así, directamente, a miembros de quien llevase la contraria, de los grupos “subversivos”, como el asesinato demostrado de miembros de los Panteras Negras. Lo malo es que, por un lado, se siguen usando los mismos sistemas (excepto matar) contra cualquier grupo “subversivo”, adjetivo que hoy se aplica a cualquier grupo, y por otro, que se repite esa sensación de ¿fin de la Historia? de que desacreditadas* las soluciones como la de Correa en América Latina, desacreditada la “sociedad del bienestar” (como no sostenible), desacreditados los movimientos hippies ¿qué opción queda más que sobrevivir de un día a otro?. 

Para las mayores de 30 creo que sobre todo está el panorama desolador de ver desaparecer lo que era una utopía hace décadas, lo que prometía la socialdemocracia, ver desaparecer derechos que se creían eternos, ver que si te quedas sin trabajo será complicado que vuelvas a trabajar nunca más.

Dudo mucho que se produzca algo parecido a las protestas/revoluciones/cambios de los años 60 en ningún momento, porque en aquellos años había dos cosas que ya no existen: Ideales compartidos y riqueza. Había determinados ideales, objetivos por los que luchar, que nos han ido dando igual (derechos humanos, derechos laborales, derechos de la mujer…) y se han acabado oxidando, o directamente volviendo atrás. Tiendo a pensar que la actual mezcla de “no tener mucho dinero” + “pérdida de derechos” tiene más parecido con el período años 50-60, pero no occidentales sino lo que se vivía en España. 

Yo no puedo evitar fijarme en la cantidad de cosas a las que hemos renunciado. Los derechos humanos, con el tiempo, van pareciendo cada día más algo “idealista”, algo que estaría bien alcanzar pero que es imposible tener. Y mi postura es: Si no pones el límite en los derechos humanos… ¿hasta dónde aceptas llegar?. Con los años se ha hecho normal valorar la posibilidad de la pena de muerte (impensable en los años 70), se hace normal que todo el mundo haga negocios con China aunque ejecute  a cientos de personas con condena a pena de muerte y ceden sus órganos para trasplantes (el 70% del total de trasplantes en China). Se hace normal que haya cámaras en todas partes, controles policiales sin sospecha de delito, vigilancia estatal de todas las comunicaciones… hoy día podemos leer noticias sobre leyes aprobadas que nos darían la risa hace décadas. O nos provocarían perplejidad. O indignación. A un nivel más difícil de  percibir se va desmantelando todo lo que igualaba a la gente “por debajo” para que se tuviesen las mismas oportunidades (de educación, de salud, de vivienda) independientemente de si nacías en una familia con dinero o no.

 

También doy por hecho que un ambiente más conservador no va a ser nada favorable para nuestros “gremios”. Puede despistar que ahora hasta los conservadores buscan aprobar el “matrimonio gay” y convertirse en activistas que luchan por la causa. Que las revistas mainstream hablan de poliamor dedicándole muchas páginas. Que la ropa de látex la lleva  hasta Katy Perry haciendo campaña por Obama. Que madres e hijas ahora hablan tranquilamente de BDSM. Eso puede hacer creer que, la verdad, se avanza hacia mejor…cuando la realidad es que lejos de los focos, en la calle, se cierran locales, se dificultan las protestas… Pero como lo que sale en televisión es lo otro, da apariencia de que se puede hacer de todo. Sí, pero en tu gueto. Como leí por ahí: Un beso de una chica y un chico es algo bonito. Un beso de dos hombres es una provocación.

Toda esta historia creo que sigue siendo parte de la ola conservadora que empezó en los 80, como “venganza” tras los años 60 y 70. Y esa ola conservadora dudo que se vaya a parar ahora. Lo que está pasando es que el dinero se está juntando cada vez en menos manos, algo parecido a lo que pasó en el crack del 29. ¿Y qué vino después del crack? ¿Algo parecido a esto, con imágenes así? ¿A esto?. No creo que vaya a ser algo tan unificado (poder y violencia) sino por un lado el poder parecido al que tenemos (con vigilancia de todo lo posible, sin leyes) y por otro la violencia que se ve en la calle cuando hay protestas. Ojalá me equivoque. 

————–

*Desacreditadas no se refiere a mi punto de vista, que obviamente no es ese, sino a la imagen que se transmite en los medios y la opinión mayoritaria sobre los procesos en América Latina, la socialdemocracia, movimientos de los años 70…

la imagen, de aquí

1 Comentario a “¿Hacia dónde vamos?”

  1. Antonio dice:

    Ojalá te equivoques… aunque no lo creo
    En todo caso, ¡tú si que sabes alegrarle a uno el lunes! :(

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