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Las relaciones humanas entendidas como servicio

19 febrero, 2020 a las 19:51/ por
black mirror

Aún no tengo mucho elaborado sobre esto, y hablaré sobre todo con referentes míos en sociología, para entender qué está pasando en las relaciones humanas. Hemos leído mil veces sobre el mundo líquido de Bauman. Sobre lo fugaz de las relaciones, lo inasible, lo escurridizo… Yo veo que se está dando otra corriente a la vez: la tendencia a ver las relaciones humanas como un servicio que te presta un proveedor.

Se quiere tener EXPERIENCIAS. Como en tantas cosas. Los restaurantes se han transformado en experiencias, los viajes en descubrimientos, los eventos en transformaciones vitales o crecimiento personal, internet ya no es buscar información sino interactuar y que te afecte profundamente para bien o para mal. No llevas un movil sino que grabas videos, Instagram es el reportaje de nuestras experiencias. Queremos que sea intenso, transformador, que nos haga crecer…. y 100% seguro. Como si fuera un servicio diseñado para nuestra ganancia, para nuestra mejora, para sumar una nueva experiencia vital que sumar como imágenes, como recuerdos, en nuestro diario, en nuestra imagen. Todo eso olvida un pequeño detalle: se da entre sujetos vulnerables (que no frágiles). Y no existe otra manera de vincularse, sólo se produce mediante la vulnerabilidad mutua.

 

https://www.flickr.com/photos/spaztacular/2932867232/

https://www.flickr.com/photos/spaztacular/2932867232/

Pero como eso duele. Duele siempre CUANDO SE ROMPE, no solo en relaciones de pareja, sino también cuando se aleja una amistad de referencia, cuando perdemos alguien de nuestra familia, cuando nos traiciona alguien de nuestro círculo íntimo, cuando alguien cercano discrepa políticamente hasta llegar a posturas que no podemos entender, cuando una enfermedad propia nos demuestra que una de nuestras amistades no estaba ahí cuando la esperábamos… (obviamente, no me refiero al dolor del miedo en relaciones de maltrato). Una reacción similar a la grasa en la comida, por ejemplo: “¿las grasas me dan problemas? Pues quito todas”. Materia grasa: 0% Cuando en realidad hay grasas buenas y malas. Y lo mismo nos pasa con las emociones ¿son complejas? Pues las eliminamos de la ecuación. Es posible dejar de sentir, pero eso siempre tiene consecuencias a largo plazo.

Las relaciones son un lío siempre, son complejas. Por eso tengo la impresión que aparecieron, en las relaciones de pareja, las “rupturas con anestesia”: ghosting, icing, shimmering… La relación se deja languidecer, se deja que se vaya apagando, se sale de puntillas, para evitar el lío emocional con el que no se sabe muy bien qué hacer, porque duele… Y eso se ha ido extendiendo a las relaciones en general. El malestar (de tantas cosas, la precariedad a niveles ridículos, la desprotección social creciente, el futuro inexistente…) se acaba pasando a las relaciones en las que no se sabe muy bien para qué estar. Y sin saber cómo manejarla, se exige o se suplica a nuestras relaciones (sean afectivas, sean amistades, sean de nuestro círculo íntimo) que nos den lo que creemos que deberían darnos, sin saber hacerlo de otra manera. Y esa obligación nos quita las ganas, no sabemos cómo manejarlo, nos agotamos y sentimos que debemos retirarnos… de puntillas (lo que decía más arriba sobre el final de las relaciones). El lío de las emociones.

 

black mirror

En concreto, las emociones que se dan en las relaciones que hay una mayor implicación. Y parece que, en el fondo, se tiene la tentación de vivir en un mundo como el de Black Mirror en el capitulo Nosedive: un mundo en el que podemos puntuar a la gente según la experiencia que nos dan, como puntuamos un restaurante, un hotel o chóferes de Uber. Nos parece poco humano… y al mismo tiempo, tentador poder valorar a quien nos rodea, para que desaparezca quién nos da malas experiencias vitales, sin darnos cuenta que a lo mejor también nos querrían hacer desaparecer. Ese mundo de Black Mirror no es el futuro: es el mundo en el que vivimos ya, en el que las editoriales no te publican tu libro si no eres popular. Y para ser popular… tienes que comportarte de una manera que sólo gane followers.

A veces me da la impresión de estar leyendo, entre líneas, que se desearía un mundo previsible, en que recibamos de otras personas exactamente lo que queremos de ellas, en lugar de entender que estamos todo el mundo en el mismo lío incierto y que no puede ser de otra manera. Y que ahí , en las relaciones humanas, sólo podemos guiarnos por ¿nos estamos haciendo bien mutuamente? Y si no es así ¿por qué estamos siguiendo con esto de esta manera?¿no sabemos cómo resolverlo?¿no sabemos dónde acudir para saber resolverlo?¿tengo posibilidad de irme?¿mis circunstancias me lo permiten?

Es el lío de darse cuenta que las experiencias vitales no nos las van a dar empresas, que no hay hoja de reclamaciones, que no hay un catálogo de servicios disponibles, que no hay un organismo arbitral (excepto la ética de nuestro grupo, de nuestro entorno) que decida qué se puede hacer con esa situación, sino que está todo el mundo en una situación vital similar. Obviamente con diferencias de poder, con diferentes discursos, con diferentes mentalidades. Género, clase social, capacidad de relacionarse socialmente, contactos, cercanía o no de la familia de origen, racialización, diversidad funcional, recursos económicos, edad, experiencias anteriores en otras relaciones, la mochila de nuestras experiencias en la infancia y la adolescencia, la capacidad emocional de manejar situaciones complejas y ambiguas…

Un lío vital, en el que estamos cada día, esta vida que nos ha tocado, de la que, tengo la impresión, esperamos conseguir “mejores resultados” deshumanizando a otras personas para convertirlas en proveedoras. Y no, creo que la solución no la vamos a encontrar yendo en esa dirección. Seguiré atendiendo a las señales y preguntando sobre el tema, para ver si acierto o me equivoco en esa sensación…

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