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No perdáis nunca la posibilidad de problematizar la sexualidad de la gente

2 octubre, 2020 a las 9:00/ por
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No perdáis nunca la posibilidad de problematizar la vida de la gente que os lee en redes sociales. No perdáis nunca la posibilidad de decirles que su sexualidad es hiper-algo o hipo-algo, de tachar su sexualidad de trastorno, de estigmatizar sus deseos, prácticas o relaciones. De ser la policía de la sexualidad ajena. No perdáis nunca la oportunidad de seguir perpetuando la medicalización de la sexualidad.

Por si lo hacéis (medicalizar la sexualidad) pero no tenéis ni idea de qué es eso:

“La medicalización es el proceso por el que problemas no médicos se definen y abordan como problemas médicos, generalmente en términos de enfermedad y trastornos, a través del lenguaje, el marco teórico y la intervención”. (Fuente)

Es muy tierno ver cómo tantísima gente se queja ¡pontificando! de todo lo malo que ve en la sexualidad humana, de lo mal que lo hace todo el mundo, del tipo de relaciones que tienen, las prácticas que tienen, las cosas que les gustan (el BDSM, por ejemplo)… al mismo tiempo que contribuyen a que empeore la situación actual al no salir del mismo marco conceptual (el médico sanitario) que trae esos problemas.

A todo eso se suma un problema añadido: si todo lo que aprendes sobre sexualidad, lo aprendes en un marco conceptual sanitario…adivina el resultado: te cuesta llegar a imaginar qué otros marcos puede haber. Te llegas a creer (ERROR) que todo lo que se puede hacer respecto a la sexualidad se reduce a dos opciones:

O aplicar el enfoque médico (considerar cosas muy comunes como un trastorno, detectar síntomas, hacer diagnósticos, aplicar tratamientos y mil consecuencias más)

O “todo vale” (en lugar de entender que, si no hay enfoque sanitario, no quiere decir que la medicina y otras disciplinas médicas tengan sus funciones)

Si el debate se plantea en redes sociales, la cosa empeora, porque sólo caben opciones extremas, sin matices, y si no defiendes medicalizar algo, se acusa de estar “defendiendo” esa conducta, en lugar de entender que se pueden estar proponiendo otros enfoques. Pero, como decía, eso es lo malo de que el enfoque médico-sanitario se haya hecho tan omnipresente: que incluso dentro de la profesión haya a quién le cueste saber qué se puede hacer fuera de ese marco.

Otro enfoque habitual, y que se cree alternativo, es el de la “liberación”, herencia de Wilhelm Reich y otros líos que se derivan de su enfoque. Es un enfoque necesario en el activismo (fue su origen), pero que trae otras complicaciones aplicado en otros campos, como la educación y las intervenciones.

 

EDUCACIÓN Y ACTIVISMO

Pero es que hay quién no sabe dónde se separan educación y activismo. O quién, abiertamente, no ve problema en educar desde el activismo. El primer problema (pero no el único) es que tú apareces con la autoridad de ser quién sabe del tema para “liberar” a quién te escucha. Y esa persona no solo te va a escuchar a ti en esta vida: va a leer, ver y escuchar otras fuentes. Y todas desde la autoridad de quién más sabe del tema. Uno de los resultados habituales es que quien escucha hoy acepta un discurso… hasta que algo no le cuadra y acepta un nuevo discurso… hasta que llega a otro nuevo discurso.
El problema ahí es que va pasando de una fuente a otra, aceptando un discurso tras otro.

¿Cuál es la alternativa? Pasarle la autoridad a quién te escucha. Tú sabes lo más apropiado para ti, no para esa persona, que elegirá lo que mejor le venga en sus circunstancias, su edad, sus relaciones, sus experiencias en la vida, su situación concreta. Amplía su perspectiva y deja que decida qué prefiere hacer.

Lo contrario es empeñarse en que la gente haga las cosas de una forma diferente (además, la que a ti te parece más recomendable) y esperar que la gente cambie sólo porque escucha vuestra Bendita Palabra™. Supongo que eso lo hace quién no conozca, precisamente, lo complicadísimo que es modificar una conducta.

Un ejercicio del máster de incisex:

Llega una pareja y te dice que les da vergüenza que su criatura entre en el baño y les vea sus cuerpos desnudos, y que por eso acuden a ti para que les des alguna recomendación.
¿Qué recomendación le daríais a esa pareja sobre cómo comportarse ante su criatura?¿Qué le pueden decir a su criatura?¿Qué puede aprender su criatura en esa situación?

No os hacéis una idea lo diferentes que son las respuestas según tu enfoque. Un buen ejercicio para pensarse y repensarse lo que se le dice a la gente y qué están aprendiendo con el enfoque que estamos adoptando.

A veces, tan importante como lo que se dice, es saber desde qué enfoque se dice y las consecuencias más profundas de nuestro enfoque, el tipo de educación que estamos dejando por donde pasamos.

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